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La autosuficiencia energética, ¿es posible? En Japón están convencidos de que sí

Japón está decidido a limitar su dependencia energética con terceros países y apostar por la autosuficiencia energética. Te contamos cómo se puede lograr.

29/01/20

El gobierno de Japón adoptó en junio de 2019 un «whitepaper» sobre energía que sugiere la necesidad del país del Sol Naciente de apostar por una mayor proporción de energía nuclear y renovables en su mix energético. De esta manera, podrá rebajar sus emisiones de carbono y cumplir con el objetivo de reducción del 26% de los niveles de 2013 para 2030. Además, esto implicaría una menor dependencia internacional y abriría el camino hacia la autosuficiencia energética.

Según este mismo whitepaper, las energías renovables en Japón representaron el 16% del suministro, pero la energía nuclear se mantuvo en solo el 3% durante 2017. El resto de las energías lo conforman el gas natural (40%), carbón (33%) y petróleo (9%). 

El mundo se enfrenta a una situación urgente en cuestiones de cambio climático, y casi todos los países han acordado la reducción progresiva de sus emisiones de gases contaminantes (principalmente CO2) con diferentes metas, siendo la más próxima 2030, y la más importante 2050.

Por este motivo, las diferentes políticas de medio ambiente se esfuerzan por promover la descarbonización, es decir, la independencia de las fuentes de energía contaminantes, derivadas del petróleo y del carbón. La energía nuclear y las diferentes renovables son la combinación más eficaz para reducir las emisiones de manera global y, además, son la clave para conseguir la autosuficiencia energética.

La autosuficiencia energética pasa por la generación de energía limpia

El mix energético, o la matriz energética, es la combinación de las diferentes fuentes de energía que cubren el suministro eléctrico de un país. La generación de energía eléctrica se consigue a través de las fuentes primarias de energía. Uno de los grandes problemas de la energía eléctrica es que su consumo debe ser inmediato porque no se pueden almacenar grandes cantidades. 

Por eso, es necesario estimar a la perfección la energía que se va a consumir en el país en cada instante, gracias a los perfiles estadísticos por los que se ajusta la producción.

Con la entrada en el mercado eléctrico de las energías renovables, las estimaciones son mucho más complicadas porque la producción de energía no es fácilmente predecible. Por eso, siempre se necesita una fuente de energía que asegure poder satisfacer la demanda energética, algo que las renovables, por sí mismas, no pueden garantizar.

En España existe el compromiso de limitar o reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en diferentes fases. Ahora mismo estamos terminando la segunda fase (2013-2020), y en ella existe el compromiso de acuerdo con la Unión Europea de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% con respecto al año 1990. Para el siguiente período, de 2021 a 2030, se establecen fuertes reducciones en los gases de efecto invernadero (un 40% con respecto a 1990); aumento de las renovables al 27% del consumo; y la mejora en la eficiencia energética del 27%, entre otras medidas.

¿Qué energía está disponible en la Unión Europea?

El camino hacia la descarbonización es largo, pero es un objetivo global. Mientras tanto, cada país y cada región, como la Unión Europea en este caso, dispone de una serie de fuentes de energía propias, e importa el resto de la energía que no puede producir. Unos países dependen menos que otros de terceros, por ejemplo, Noruega, que con su producción energética cubre de sobra las necesidades del país.

 Para conseguir esa independencia energética que nos lleve a la autosuficiencia es necesario suplir con energía propia aquella que compramos. En el caso de la UE, en 2017, los principales productos energéticos importados fueron los derivados del petróleo, representando casi dos tercios de las importaciones de energía totales, seguidos del gas (26%) y los combustibles fósiles sólidos (8%). Durante ese 2017, Europa generó el 45% de la energía consumida e importó el 55% restante.

La producción de energía en la UE se compone de combustibles fósiles sólidos, gas natural, petróleo crudo, energía nuclear y energías renovables. Las renovables fueron la mayor fuente de contribución a la producción de energía (aproximadamente el 30%), seguida de la energía nuclear (28%), los combustibles sólidos, el gas natural y el petróleo crudo (estos tres últimos suman el cerca del 43%).

Incrementando la producción de energías renovables junto con la energía nuclear (en Francia, el 79% de la energía producida es de origen nuclear) se reduciría paulatinamente la necesidad de importar combustibles fósiles, lo que llevaría al continente a reducir su huella de carbono y a minimizar las emisiones contaminantes, cumpliendo no solo con los compromisos internacionales, sino con el futuro de nuestro planeta.

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Keywords: autosuficiencia energética, energía nuclear, energías renovables, mix energético, emisiones contaminantes.

 
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