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Recuperación de agua a partir de los residuos, ¿cómo se hace posible?

El problema del agua es acuciante en muchos países y grandes ciudades del mundo, y la reutilización de las aguas residuales tratadas parece la gran solución para el futuro sostenible del planeta.

02/10/19

En occidente damos por sentado que, una vez abrimos el grifo, obtenemos agua potable. Esto no es algo extrapolable al resto del planeta. Hasta hace relativamente poco tiempo, al menos desde el punto de vista del tiempo geológico, la naturaleza era capaz de reciclar por sí misma toda el agua residual, proporcionando así una fuente aparentemente inagotable de agua potable.

Esto, como es lógico, ya no es sostenible. La naturaleza no puede reciclar el agua por completo, ya sea solo por el enorme volumen de agua potable consumida en el mundo, como por los tratamientos que son necesarios para volver a utilizar el agua potable sin peligro alguno para la salud.

Hoy, de la misma manera en que nos ayuda a ahorrar agua, es la tecnología la que debe ponerse al servicio del reciclaje de agua para garantizar la disponibilidad del agua potable, para aprovechar el 100% de los recursos naturales y para garantizar que el procesado de las aguas residuales sea efectivo.

El agua, una necesidad global

La situación actual del agua es preocupante. Hoy, más del 40% de la población mundial se ve afectada por la escasez de este recurso. El World Resources Institute (WRI) afirma en un informe de 2019 que 17 países están actualmente bajo estrés hídrico «extremadamente alto», es decir, utilizando casi todos sus recursos.

También se especifica que 33 ciudades con más de tres millones de habitantes (con una población combinada de más de 255 millones de personas) tienen graves problemas de agua. Según las cifras de las Naciones Unidas, «más de 1.700 millones de personas viven actualmente en cuencas fluviales donde el uso del agua excede su recuperación».

La creciente población y el crecimiento económico provocan que casi 1.800 millones de personas se establezcan en zonas principalmente urbanas con escasez de agua, el 80% de ellas en países en desarrollo. El futuro no pinta muy bien: para 2025, 3.500 millones de personas podrían enfrentar la escasez de agua; en 2040, según el WRI, la crisis se habrá extendido a 33 países.

Por tanto, la urgencia en hallar una solución para el problema del agua es perentoria. Algunos datos adicionales de las Naciones Unidas:

• El 25% de los centros de salud carece de servicios básicos de agua.

• El 30% de las personas carecen de acceso a servicios de agua potable gestionados de forma segura y el 60% de las personas carecen de acceso a instalaciones de saneamiento gestionadas de forma segura.

• 2.400 millones de personas carecen de acceso a servicios básicos de saneamiento, como inodoros o letrinas.

• Más del 80% de las aguas residuales resultantes de las actividades humanas se vierten a los ríos o al mar sin eliminar la contaminación.

• Aproximadamente el 70% de toda el agua extraída de ríos, lagos y acuíferos se usa para riego.

Por si fuera poco, únicamente el 2,5% del agua del mundo es potable, y solo el 1% es accesible para la población mundial, según estimaciones de CNBC. Esto significa que no estamos utilizando toda el agua disponible, así que no es exactamente un problema de disponibilidad de agua, sino de su gestión. Y, en este punto, la reutilización de las aguas residuales es la gran baza para la Humanidad.

Reutilización del agua residual para garantizar su disponibilidad

En números redondos, el 80% del agua residual mundial llega a los ríos, lagos y océanos sin tratamiento. Si nos ceñimos a países en desarrollo, tan solo se trata el 8% de las aguas residuales y, aun así, la mayor parte de esa agua no se utiliza.

Según Howard Neukrug, director ejecutivo del Centro de Agua de la Universidad de Pensilvania, «distribuir equitativamente los suministros de agua dulce y recuperar nuestros suministros desperdiciados no son problemas insuperables». La tecnología hace posible gestionar ambos problemas y proporcionar soluciones, sobre todo porque el fondo del problema es de gestión y de financiación, además de político.

Si sumamos el cambio climático a la ecuación, está más claro que la reutilización de las aguas residuales es el futuro de las ciudades. Es la única manera de garantizar un crecimiento sostenible (y, de hecho, la gestión de las aguas residuales es una de las principales patas de desarrollo de las Smart Cities).

Existen ciertas barreras para conseguir esa reutilización providencial para un futuro mejor en cuanto al aprovechamiento del agua potable:

• Los datos: muchos países no cuentan con datos fiables sobre generación, tratamiento y reutilización.

• Otras barreras para una mayor reutilización del agua incluyen la falta de estándares claros y de interés sobre la seguridad.

Pero la principal barrera es la económica. En pocas palabras, el agua tiene un precio muy bajo, y por ello cuando tenemos acceso libre a ella la podemos malgastar. Parece una simplificación excesiva, pero es la realidad: es más fácil para las empresas y los municipios continuar extrayendo agua del suelo o de los ríos, potencialmente gratuita, o de una fuente potable, donde casi siempre su precio está infravalorado.

Sin embargo, el agua residual tratada tiene un lógico sobrecoste. En el futuro, el precio del agua tendrá que ser más equilibrado (y elevado para el consumidor final) para poder incluir esta agua reutilizada en el circuito general del agua potable.

Revisiones periódicas: clave para evitar sustos

Una manera de evitar ese malgaste continuo de agua en el que la pérdida ya no tiene vuelta atrás es realizar revisiones de vez en cuando en el sistema. De esta forma, contaremos con información actualizada sobre el estado de nuestras instalaciones y, si algo corre riesgo de deteriorarse o estropearse, podemos sustituir la pieza en cuestión o realizar los arreglos oportunos antes de que el problema sea mayor.

Y para realizar estas revisiones y asegurarnos de que se hacen bien, lo mejor es contar con un servicio óptimo del cuidado de tu hogar que certifique un buen mantenimiento de tus instalaciones. Grifos, cisternas y tuberías podrían pasar a ser tus menores preocupaciones contando con un buen pack de protección y mantenimiento.

En definitiva, el agua es un bien común que debemos cuidar y valorar. No podemos permitirnos seguir malgastando ya que la necesitamos para sobrevivir. En nuestra mano estará que este bien dure muchos más años.

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